Ya cansado de buscar, el viajero se sentó en un sombrío recodo del sendero.
La ciudad esquiva, la ciudad soñada, la ciudad perdida....
Ya cansado de preguntar a su memoria se durmió y en el sueño encontró la solución:
Llerena no es un lugar geográfico, Llerena es una habitación del alma.
jueves, 3 de julio de 2008
La ciudad invisible
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